Cuanto mayor me hago, menos ganas tengo de mostrar mis sentimientos al exterior; por eso dejé de escribir. Hoy escribo porque me preocupa el futuro del sistema político chino.

 

La reforma constitucional se aprobó casi por unanimidad. ¿Está retrocediendo la historia de China? Creo que sí. La reelección del presidente Xi debería ser inevitable. Ni siquiera hace falta esperar a 2023 para saber que seguirá siendo reelegido; de lo contrario, no habría motivo para reformar la Constitución. El país necesita un líder fuerte, pero no se debería cambiar la Constitución de un país para cumplir los ideales y ambiciones personales, sea cual sea el propósito.

 

¡Me opongo! Aunque no sirva de una mierda.