Lei Jun es increíble; el marketing de Xiaomi da en el clavo. En lo de presumir puede competir con Jack Ma. Parece que, en esta época, quien no presume está perdido. En cuanto a funciones, MIUI está muy bien hecho: servicios del móvil en un solo lugar, contactos, mensajes y demás, con copias de seguridad facilísimas. ¿No es eso servir a las personas? A todos nos gusta lo sencillo.

Pero la ventaja de MIUI también me asusta. Los usuarios llegan a depender tanto que no pueden desligarse. ¿Se convertirá en el próximo Tencent? Nuestros mensajes y fotos están en la nube de Xiaomi. ¿Quieres cambiar? Creo que Xiaomi no dejará ir a sus usuarios tan fácilmente.

Después de decir todo esto, ¿usaré un móvil Xiaomi? Creo que no. ¿Por qué?

Creo que la culpa la tiene el copiar a otros. Todos sabemos que lo que llaman MIUI es una personalización profunda de Android. Dicho de forma sencilla, se cambia la interfaz y se preinstalan unas cuantas APP: la llamada nube.

Xiaomi ha llegado deprisa. Dudo mucho de la apertura de Android; quizá se vaya tan rápido como llegó. Tampoco veo con buenos ojos el futuro de Android, y la dependencia que MIUI tiene de él es evidente. Android acabará muriendo; entonces, ¿adónde irá MIUI? ¿A Microsoft? ¿A Apple? ¿O a dónde?

¿El siguiente paso de la «personalización profunda»?

Creo que esta es mi predicción para el futuro de Xiaomi.